La felicidad no es un interruptor: ¿Por qué no puedes simplemente «decidir ser feliz»?
Seguro que alguna vez te has dicho: «venga, tengo que ser más positiva», «tengo que pensar en lo bueno», «tengo que decidir ser feliz». Como si la felicidad fuera un interruptor que se activa con la fuerza de voluntad. Pero no, no funciona así. Y en este texto te cuento por qué, sin culpa y sin frases motivadoras vacías.
