No tienes que elegir ser feliz: puedes simplemente ser
Nos han repetido tanto eso de «decide ser feliz» que hemos terminado creyendo que es una obligación más. Como si no serlo fuera una falta de voluntad, un fracaso personal. Pero ¿y si no tuvieras que elegir nada? ¿Y si simplemente pudieras ser, con lo que trae cada día, sin forzar nada? En esta entrada te invito a soltar esa exigencia.
